No, no llores hoy, no por mí ni por los caprichos del destino...

No, no llores hoy, no por mí ni por los caprichos del destino. No pienses en el viaje, piensa en el final del camino, piérdete en el paisaje. Hay dos cosas de las cuales puedes estar segura en esta vida, la primera es que el tiempo se detiene cuando estoy contigo y pasa lento cuando estoy sin ti; y la segunda es que te quiero y que te espero.

Has salvado a este corazón que ha sido ajeno a muchos por años y le has entregado un significado nuevo. Le cambiaste el diccionario y le pusiste tus palabras, por eso ahora canta tus canciones y se detiene a pensar en tus suspiros cuando inicia el alba.

Sabes, todavía me sorprende la simplicidad con la que te apoderaste de mi alma.

“Una mañana me trajo tu nombre y supe que me gustabas, y cómo no gustarme si tu voz ya me había traído a la mente trabalenguas y esos juegos que los niños inventan en el verano”.

Cariño bonito, si alguna vez te dicen que este amor es imposible, créeles, diles que no podía ser de otra manera, que de serlo no tendría sentido luchar cada día. Es así, ¿qué caso tendría tratar de luchar por algo que va a suceder de todas formas?

No olvides nunca que son los amores imposibles los que han llenado al mundo y hasta lo han cambiado. Las bibliotecas son la prueba exacta de todo aquello.

Por eso, no llores más, ¿sí? Mira que el mundo gira hoy por ti y las estrellas te consuelan, brillando en tus cabellos.

Mejor cierra los ojos y piensa en todo lo que hemos vivido, en esta colección de recuerdos verdaderos (sin azúcar), y sonríe que te espero, porque te espero junto con la memoria de la noche que se enciende cada vez cuando vuelves para susurrarme un bonito y cálido te quiero.

Comentarios

  1. Hola buenas tardes siempre q abro el face estoy deceosa de ver su pagina porq me encanta su escritura . Sus poemas son maravillosos gracias por compartirlos. Bendiciones

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares